Atlas de Radiación Solar

Mapas de la climatología de la Radiación Solar

Enero


Enero corresponde al mes de mayor disponibilidad de radiación solar del año. Gran parte del territorio comprendido entre las regiones de Arica y Parinacota y Biobío presenta valores superiores a 7 kWh/m²/día, alcanzando máximos cercanos a 8 kWh/m²/día sobre el interior del Norte Grande y el desierto de Atacama. En la Patagonia los valores disminuyen gradualmente hasta aproximadamente 4 a 6 kWh/m²/día, aunque corresponden a los más altos del año para esa zona. Esta distribución responde a la máxima elevación del Sol sobre el horizonte y a la mayor duración del día durante el verano, lo que incrementa la cantidad de energía solar que alcanza la superficie en prácticamente todo el territorio nacional.

Febrero


Durante febrero la distribución espacial permanece muy similar a la observada en enero. El Norte Grande mantiene valores entre 7 y 8 kWh/m²/día, mientras que gran parte de la zona central continúa registrando valores superiores a 7 kWh/m²/día. En el extremo austral se aprecia una leve disminución respecto del mes anterior, predominando valores entre 4 y 5 kWh/m²/día. Esta ligera disminución obedece al inicio de la reducción de la duración del día, aunque la elevada posición del Sol mantiene condiciones características del verano.

Marzo


En marzo comienza la transición hacia condiciones otoñales. Los máximos permanecen concentrados en el norte del país, con valores entre 7 y 8 kWh/m²/día, mientras que la zona central disminuye hasta aproximadamente 6 a 7 kWh/m²/día. Desde el Biobío hacia el sur la reducción es más evidente, observándose valores entre 3 y 5 kWh/m²/día en Aysén y Magallanes. La disminución responde principalmente a la reducción progresiva de la elevación del Sol y de la duración del día, incrementando gradualmente el contraste entre el norte y el sur del país.

Abril


Durante abril el descenso estacional de la radiación solar se hace evidente en todo el territorio nacional. El Norte Grande conserva valores cercanos a 6 y 7 kWh/m²/día, mientras que la zona central registra aproximadamente 4 a 5 kWh/m²/día. En la Patagonia predominan valores inferiores a 3 kWh/m²/día, incrementándose el contraste respecto del verano. Este comportamiento está asociado a la menor elevación del Sol y al aumento de la nubosidad en las regiones australes, propios del avance del otoño.

Mayo


En mayo continúa la disminución generalizada de la radiación solar. El Norte Grande mantiene valores entre 5 y 6 kWh/m²/día, mientras que la zona central presenta aproximadamente 3 a 4 kWh/m²/día. Desde la Región de Los Lagos hacia el extremo austral predominan valores entre 1 y 2,5 kWh/m²/día. La reducción responde al rápido acortamiento de las horas de luz y a la menor elevación solar, factores que afectan especialmente a las latitudes más australes.

Junio


Junio corresponde al mínimo anual de radiación solar. Sólo el Norte Grande mantiene valores relativamente elevados, cercanos a 5 a 5,5 kWh/m²/día, mientras que la zona central disminuye hasta aproximadamente 2,5 a 3 kWh/m²/día. En gran parte de Aysén y Magallanes predominan valores inferiores a 1,5 kWh/m²/día. Este patrón resulta de la combinación entre la menor elevación del Sol sobre el horizonte, la menor duración del día durante el invierno y la mayor frecuencia de nubosidad en el sur del país, configurando el mayor contraste latitudinal del ciclo anual.

Julio


Durante julio comienza la recuperación posterior al solsticio de invierno. El Norte Grande presenta valores cercanos a 5,5–6 kWh/m²/día, mientras que la zona central aumenta ligeramente hasta 3–3,5 kWh/m²/día. En la Patagonia continúa predominando una baja disponibilidad de radiación, con valores cercanos a 1–2 kWh/m²/día, aunque superiores a los observados durante junio. Este incremento refleja el aumento gradual de la duración del día, especialmente evidente en las regiones australes.

Agosto


En agosto la recuperación estacional resulta evidente. El Norte Grande supera nuevamente los 6 kWh/m²/día, mientras que la zona central alcanza aproximadamente 4–5 kWh/m²/día. En la Patagonia los valores aumentan hasta 2–3 kWh/m²/día, reduciéndose progresivamente el contraste latitudinal característico del invierno. La principal causa corresponde al incremento sostenido de la altura solar y de la duración del día, propios del final de la estación invernal.

Septiembre


Durante septiembre el incremento de la radiación solar continúa en prácticamente todo Chile. El Norte Grande mantiene valores entre 6,5 y 7,5 kWh/m²/día, mientras que la zona central registra aproximadamente 5 a 6 kWh/m²/día. Desde Los Lagos hacia Magallanes predominan valores cercanos a 3 y 4 kWh/m²/día. Este aumento está directamente asociado al rápido incremento de la duración del día y a la mayor elevación del Sol durante la primavera austral, favoreciendo una recuperación más marcada en las regiones del centro y sur.

Octubre


En octubre la distribución espacial comienza a asemejarse al régimen estival. Los valores superiores a 7 kWh/m²/día se extienden desde el Norte Grande hasta gran parte del norte chico, mientras que la zona central registra aproximadamente 6–7 kWh/m²/día. En el extremo austral predominan valores entre 4 y 5 kWh/m²/día. La intensificación de la radiación responde al continuo aumento de la altura solar y a la mayor disponibilidad de horas de luz, reduciendo progresivamente el contraste latitudinal.

Noviembre


Durante noviembre la radiación solar aumenta considerablemente en prácticamente todo el territorio nacional. Desde el Norte Grande hasta aproximadamente la Región del Maule predominan valores superiores a 7 kWh/m²/día, mientras que el sur presenta valores cercanos a 5–6 kWh/m²/día. En Magallanes se observan valores próximos a 5 kWh/m²/día, asociados al importante incremento de la duración del día. El patrón refleja la transición hacia el verano, cuando la altura solar alcanza valores elevados en todo el país, especialmente en las latitudes medias.

Diciembre


Diciembre consolida el régimen estival de radiación solar. Gran parte del país registra valores cercanos a 7,5–8 kWh/m²/día, especialmente sobre el interior del Norte Grande y la zona central. Hacia la Patagonia los valores disminuyen gradualmente hasta aproximadamente 5–6 kWh/m²/día, aunque corresponden a uno de los niveles más altos del ciclo anual para esa región. Este comportamiento responde a la máxima elevación solar del año y a la prolongada duración del día durante el verano estival, mientras que la persistencia de una mayor nubosidad sobre la Patagonia occidental explica que esa zona mantenga valores inferiores respecto del resto del país.

Anual


La radiación solar incidente sobre Chile presenta un marcado gradiente latitudinal, disminuyendo progresivamente desde el norte hacia el extremo austral del país. Esta distribución responde principalmente a la variación de la altura solar con la latitud, la duración del día y las características atmosféricas predominantes en cada región. Los mayores valores se registran de manera persistente sobre el desierto de Atacama, particularmente en sectores interiores del Norte Grande, donde la elevada altitud, la escasa nubosidad y la baja concentración de vapor de agua favorecen una alta transmisión de la radiación solar durante todo el año. En contraste, los menores valores se observan en la Patagonia occidental, donde la frecuente nubosidad, el relieve y la menor altura solar limitan la radiación incidente. La estacionalidad modifica principalmente la intensidad del gradiente norte-sur. Durante el verano austral la radiación aumenta en todo el territorio nacional y las diferencias latitudinales disminuyen gracias al incremento de las horas de luz en altas latitudes. En invierno ocurre el comportamiento opuesto: la reducción del fotoperiodo y la baja altura solar intensifican el contraste entre el norte y el extremo austral, registrándose los mínimos anuales en Aysén y Magallanes. Además del gradiente latitudinal, se observan variaciones regionales asociadas a la influencia de la nubosidad costera sobre el litoral del norte y norte chico, donde los valores son levemente inferiores respecto de los sectores interiores del desierto. Asimismo, la cordillera de los Andes y el relieve patagónico generan contrastes locales asociados a cambios en la cobertura nubosa y las condiciones atmosféricas.
Traslación de la Tierra
Informe generado el 05-08-2026 22:53
Requerimiento: RE3027